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Isabel Pérez Dobarro / Pianista, profesora en la Universidad de Nueva York y colaboradora de la ONU, estudia Relaciones Internacionales en Harvard

“Con 17 años supe que Nueva York era donde quería vivir los próximos años”

{ Santiago. 1992 } Tiene solo 26 años pero ya hizo muchas cosas en su vida, todas las comenzó muy joven y en todas brilla. Aunque no tiene demasiado tiempo libre, asegura que disfruta al máximo todas sus ocupaciones y, lo del ocio, es cuestión de organizarse.

12.07.2018 
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Es pianista, profesora universitaria, acabó Derecho, actualmente estudia Relaciones Internacionales en la Universidad de Harvard y colabora con la ONU a los 26 años, ¿cuántas horas tienen sus días?

Tengo la suerte de que todas estas actividades me apasionan, por lo que no cuento las horas. Sin duda, tanto Nueva York como Boston son ciudades que te ofrecen una gran cantidad de oportunidades, por lo que mis días siempre están llenos de conciertos, clases, eventos... Oportunidades de aprender, avanzar y conocer a gente extraordinaria. Me siento muy afortunada.

¿Cuál de todas sus actividades es la más importante para usted?

Ahora mismo no puedo entender mi vida sin ambas facetas. Empecé a tocar el piano a los tres años, por lo que el piano es una parte de mí tal y como es hablar o escribir. De igual modo, me fascinan el Derecho y las Relaciones Internacionales. Gracias a proyectos como Arts Twenty Thirty, donde combinolas artes con la sostenibilidad, o Women in Music, donde trato de promover la igualdad de género a través de la música, puedo conjugar ambas facetas.

¿De dónde viene su pasión porla música?

Proviene de mi familia, de mis padres y de mi hermana. Mis padres son ambos melómanos, por lo que desde los 3 o 4 años he ido a conciertos. Recuerdo con muchísimo cariño ir al Auditorio a escuchar a la Real Filharmonía y asistir en el Hostal a los extraordinarios conciertos de Música en Compostela. Sin duda, todo ello contribuyó de manera decisiva a acrecentar mi amor por la música. Mi hermana tocaba muy bien el piano (de hecho hizo hasta octavo del Plan 66), por lo que siempre me gustaba escucharla y preguntarle sobre lo que hacía. 

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