El Correo Gallego

Noticia 1 de 1 Galicia | galicia@elcorreogallego.es  |   RSS - Galicia RSS

Freiremar decidirá si recoloca a los náufragos tras su reconocimiento

Los rescatados en el 'Beagle I', hoy en Puerto Madre y los del 'Farruco' irán a Montevideo

MAITE GIMENO VIGO   | 13.07.2018 
A- A+

Aunque Freiremar cuenta con cinco buques operativos en el área de Argentina donde se hundió el Dorneda para recolocar a sus 25 tripulantes, no se decidirá su futuro inmediato hasta que éstos sean objeto de una revisión exhaustiva tanto de su estado físico como psicológico para evaluar el impacto del naufragio, de la pérdida de sus dos compañeros y de las cuatro horas y media en el mar hasta ser rescatados. Así lo confirmaron ayer a esta redacción las fuentes consultadas, que señalan que una parte importante de la tripulación: doce marineros son gallegos.

Rescatados por los pesqueros Beagle I y Farruco, los 16 marineros que se encontraban en éste último permanecieron ayer en la zona del hundimiento para intentar localizar al compañero desaparecido.

Los nueve marineros que se encuentran a bordo del Beagle I llegarán hoy a Puerto Madre, en Argentina, mientras que los del Farruco tardarán varios días en ser desembarcados en Montevideo.

Para el presidente de la Cooperativa de Armadores, Javier Touza, es remarcable la participación de numerosos medios y pesqueros tanto españoles como argentinos en la búsqueda del marinero desaparecido. Remarca las difíciles condiciones meteorológicas por encontrarse en el invierno austral.

Javier Touza señala la trascendencia de que la radiobaliza funcionara de forma correcta enviando de forma inmediata la señal del hundimiento que fue trascendente para la rápida localización de los tripulantes en lanchas y balsas. Se da la circunstancia de que ayer fueron localizadas en la zona del hundimiento una balsa y un bote semirígido.

El presidente de la Cooperativa de Armadores señala que los datos confirman que el siniestro se produjo al izar el aparejo. Las variables condiciones climatológicas y el cambio en la fuerza y dirección de los vientos produjeron un corrimiento de la carga y la entrada de agua en la sala de máquinas que paralizó los sistemas eléctricos y lo hizo ingobernable.